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Recuperación tras HoLEP: ¿por qué algunos síntomas urinarios pueden persistir?

Cirugía HoLEP para tratar la obstrucción prostática y mejorar el flujo urinario tras daño vesical

La cirugía HoLEP es, sin duda, el estándar de oro para tratar la obstrucción prostática. Es definitiva y permite que el paciente recupere un flujo urinario potente.

Sin embargo, en consulta el Dr. Jeilan Martínez siempre enfatiza un punto vital: el HoLEP soluciona el problema de la próstata, pero no necesariamente cura un cuadro previo de daño en la vejiga.

Es fundamental entender que el sistema urinario masculino funciona como un equipo compuesto por una «bomba» (la vejiga) y una «tubería» (la próstata y la uretra). El HoLEP se encarga de dejar la tubería totalmente libre, pero el éxito total depende de la salud de la bomba.

El impacto de la obstrucción crónica en la vejiga

Cuando un hombre padece de próstata agrandada durante años, la vejiga se ve obligada a realizar un esfuerzo excesivo para expulsar la orina. Este «trabajo forzado» constante provoca cambios físicos en el músculo de la vejiga (detrusor):

  1. Engrosamiento (Trabeculación): la vejiga se vuelve más gruesa y rígida, perdiendo su elasticidad natural.
  2. Hipersensibilidad: al estar siempre bajo presión, los nervios de la vejiga se vuelven irritables, enviando señales de urgencia incluso cuando hay poca orina.

En casos avanzados, la vejiga se agota y pierde su capacidad de contraerse, convirtiéndose en un músculo débil.

¿Qué síntomas podrían no desaparecer tras el HoLEP?

Si antes de la cirugía su vejiga ya presentaba un trastorno funcional, es muy probable que algunos síntomas se mantengan o tarden mucho más tiempo en mejorar:

  • Urgencia urinaria: esa necesidad imperiosa de correr al baño puede persistir porque la vejiga sigue «irritable» por la inflamación crónica previa.
  • Frecuencia aumentada: si la vejiga se volvió rígida y ya no puede expandirse bien, seguirá teniendo poca capacidad de almacenamiento, obligándole a ir al baño seguido.
  • Nicturia (levantarse de noche): aunque el flujo mejore, si la vejiga tiene el hábito o el daño estructural, es posible que todavía deba levantarse alguna vez durante la madrugada.
  • Vaciado incompleto: si la bomba (vejiga) ya no tiene fuerza, aunque la tubería esté libre, puede quedar un residuo de orina tras la micción.

Para determinar cuánto podrá mejorar tras un HoLEP, el Dr. Jeilan Martínez realiza una evaluación integral. En casos donde se sospecha un daño vesical importante, pruebas como la urodinamia son esenciales.

Conclusión: HoLEP es parte del proceso de recuperación

El HoLEP cumplirá su función: eliminar el tejido que obstruye el paso de la orina de forma permanente. No obstante, si su vejiga ha sufrido durante años, la recuperación será un proceso gradual. Entender que el HoLEP es el primer paso para liberar la vía urinaria, pero que la vejiga necesita su propio tiempo de sanación, es la clave para una recuperación satisfactoria y sin frustraciones.

¿Tiene dudas sobre cómo reaccionará su vejiga tras la cirugía? Una valoración experta es el primer paso para entender su caso particular y establecer expectativas reales sobre su salud urinaria. Agende su cita aquí.